7 errores frecuentes en Instagram Ads o Google Ads para conseguir pacientes (y cómo evitarlos)
Redactado con IA y publicado por Dema Agency.
Elegir entre Instagram Ads o Google Ads para conseguir pacientes importa, pero el resultado depende más de la ejecución que de la plataforma. Aquí tienes los 7 errores frecuentes que más presupuesto queman en una clínica, cada uno con su causa y su corrección. El más grave encabeza la lista: anunciar tratamientos que la ley prohíbe publicitar.
Puntos clave
- /Lo primero es lo legal: bótox, Ozempic y demás medicamentos con receta, y también los rellenos inyectables de ácido hialurónico, no se pueden anunciar al público (art. 80 del Real Decreto Legislativo 1/2015).
- /Los testimonios de pacientes no valen como reclamo en publicidad: lo prohíbe el art. 4.7 del Real Decreto 1907/1996.
- /Las fotos de antes y después exigen consentimiento expreso por escrito (son datos de salud, art. 9 del RGPD) y ningún mensaje que prometa resultados (art. 44 de la Ley 44/2003).
- /Elige el canal por la intención del paciente, no por el precio del clic: son magnitudes que no se comparan.
- /Mide conversaciones (WhatsApp, llamadas, formularios) y su coste, no likes ni alcance.
¿Cuáles son los errores más frecuentes al usar Instagram Ads o Google Ads para conseguir pacientes?
Antes de tocar pujas o creatividades conviene entender la lógica de cada canal: en la guía principal sobre Instagram Ads y Google Ads para captar pacientes te la contamos paso a paso. Con esa base, este es el mapa de fallos que más se repite.
- 1.Anunciar tratamientos que la ley no permite publicitar. Los medicamentos con receta y los rellenos inyectables no se anuncian al público, y aun así siguen apareciendo en campañas.
- 2.Apoyar la creatividad en testimonios de pacientes. La publicidad sanitaria no puede usar sus declaraciones para inducir al consumo.
- 3.Publicar antes y después sin permiso ni control. Son datos de salud: hace falta consentimiento por escrito y mucho cuidado con el mensaje.
- 4.Elegir canal por el coste por clic. El clic barato de Instagram y el clic caro de Google no miden lo mismo.
- 5.Mandar todo el tráfico a la portada. Quien busca un tratamiento concreto no convierte en una home genérica.
- 6.Medir likes en lugar de conversaciones. El alcance no agenda citas.
- 7.Juzgar la campaña antes de tiempo. Cambiarlo todo cada pocos días impide leer resultado alguno.
¿Se puede anunciar bótox u Ozempic en Instagram Ads o Google Ads?
No se puede: la publicidad al público de medicamentos que necesitan receta está prohibida, y los rellenos inyectables de ácido hialurónico quedan en la misma situación, según el art. 80 del Real Decreto Legislativo 1/2015. Ninguna creatividad lo arregla: la plataforma puede denegar el anuncio y el problema legal es de la clínica, no de la herramienta.
Por qué pasa: se copian anuncios de otras clínicas o la propia herramienta sugiere esas palabras al configurar la campaña, y todo parece normalizado.
Qué hacer en su lugar: habla del tratamiento en general, sin usarlo como reclamo comercial, y centra la campaña en lo publicitable: la primera consulta, el diagnóstico y el equipo. Si dudas con un producto, revisa su ficha en la web de la AEMPS.
¿Puedes usar los testimonios de tus pacientes en los anuncios?
En publicidad, los testimonios de pacientes no pueden usarse para inducir al consumo: lo prohíbe el art. 4.7 del Real Decreto 1907/1996, y un anuncio pensado para captar pacientes es justo eso.
Por qué pasa: en otros sectores la reseña con cara y nombre es moneda común, así que el formato se traslada a sanidad sin revisar la norma.
Qué hacer en su lugar: construye confianza con contenido que eduque, explicando cómo es la primera visita y mostrando la trayectoria del equipo, sin recurrir a pacientes como argumento de venta.
¿Y las fotos de antes y después, se pueden publicar en campaña?
Solo con consentimiento expreso y por escrito del paciente, porque son datos de salud (art. 9 del RGPD), y sin prometer resultados ni levantar falsas esperanzas (art. 44 de la Ley 44/2003). Antes de usarlas, revisa la normativa de publicidad sanitaria de tu comunidad autónoma y el código deontológico de tu colegio.
Por qué pasa: es un formato muy visto en redes y el permiso se pide de palabra, si es que se pide.
Qué hacer en su lugar: consentimiento firmado que cubra el uso publicitario, un montaje que informe sin vender milagros y la validación previa del responsable del centro.
¿Elegir Instagram o Google mirando el coste por clic es un error?
Sí, porque compara magnitudes distintas. En Instagram el clic suele salir más barato, pero llega a gente que no te buscaba; en Google pagas más y, a cambio, captas a quien ya está buscando tratamiento.
Por qué pasa: el coste por clic es el primer número que enseña el panel y parece objetivo, sobre todo cuando la dirección pide justificar la inversión.
Qué hacer en su lugar: decide por la intención del paciente y por el valor de una cita en tu especialidad. Si la comparación te sigue frenando, en esta comparativa de opciones para decidir cuál elegir desglosamos los criterios con calma.
¿Es un error mandar todo el tráfico a la portada de la clínica?
Sí, y de los más caros a largo plazo. El paciente que busca un tratamiento concreto quiere una página que responda a eso: qué incluye, cómo es la primera visita y cómo pedir cita. Una home genérica le obliga a trabajar lo que tú tenías que haber resuelto.
Por qué pasa: montar una página por tratamiento da pereza y la web, «ya está hecha».
Qué hacer en su lugar: una página por servicio, con el mismo mensaje del anuncio, información clara y un botón de contacto directo (llamada o WhatsApp). Y si en vuestra clínica enviáis el tráfico de varias campañas a la misma portada, empezad por ahí. En dental, además, cada tratamiento se comporta distinto: conviene revisar cómo se plantea esta elección en una clínica dental.
¿Qué métricas demuestran que Instagram Ads o Google Ads consiguen pacientes?
Las que cuentan conversaciones: mensajes de WhatsApp, llamadas recibidas y formularios completados, junto a su coste. Los likes, los seguidores y el alcance pueden acompañar la fiesta, pero no agendan citas.
Por qué pasa: las plataformas ponen las métricas de interacción delante porque premian la actividad, y en un informe mensual el alcance queda vistoso.
Qué hacer en su lugar: instala el seguimiento de conversiones en Meta y en Google, define qué cuenta como paciente potencial (una conversación iniciada, no un clic) y sigue el camino hasta la cita en la agenda. El coste por conversación se convierte en tu brújula.
¿Cuánto tiempo necesita una campaña antes de poder juzgarla?
Suficiente para acumular datos estables. Tocar anuncios, públicos o presupuesto cada pocos días reinicia el aprendizaje del algoritmo y deja los paneles ilegibles.
Por qué pasa: cuando el teléfono no suena, cambiar botones da sensación de control. La prisa manda y la campaña se castiga antes de haber tenido opción.
Qué hacer en su lugar: planifica los cambios con calendario, ajusta una variable cada vez y anota qué tocaste y cuándo. Juzga por tendencias acumuladas, no por tardes malas.
¿Cómo se nota cada error según la plataforma?
Los fallos legales son igual de graves en los dos canales; los de ejecución se manifiestan distinto. Así se reconocen sobre el terreno.
| Error | En Instagram Ads | En Google Ads |
|---|---|---|
| Publicitar lo prohibido | El anuncio se rechaza y la cuenta puede quedar afectada | Denegación de la campaña o de la palabra clave |
| Elegir por el coste del clic | Clics baratos que no llegan a conversación | Pujas caras que asustan y provocan abandonos |
| Tráfico a la portada | Curiosos que no distinguen servicios | La página no responde a la palabra buscada |
| Medir vanidad | Alcance alto sin pacientes detrás | Clics sin conversiones configuradas |
| Cambiar cada pocos días | El aprendizaje se reinicia una y otra vez | Las pujas no estabilizan y el coste se dispara |
La lección principal: corrige la ejecución antes de cambiar de canal
Cuando una campaña sanitaria no trae pacientes, el problema suele estar en la ejecución y en el marco legal. Con esa base arreglada, la elección entre Instagram y Google se toma con números delante y deja de ser una apuesta.
Dema Agency es una agencia de gestión de redes sociales para negocios de ticket alto en Madrid: clínicas dentales, inmobiliarias, abogados y despachos, clínicas estéticas. Si sospechas que tu campaña comete alguno de estos errores, echa un vistazo a nuestra propuesta de gestión de redes sociales para clínicas dentales, donde contamos cómo trabajamos una cuenta de la publicación a la conversación, y escríbenos para revisar juntos qué corregiríamos primero.
Preguntas frecuentes
¿Qué es peor: fallar en Instagram Ads o fallar en Google Ads?
Depende del tipo de fallo. Los errores legales (publicitar lo prohibido, usar testimonios o publicar antes y después sin permiso) son igual de graves en los dos canales, porque la responsabilidad alcanza al centro sanitario aunque los anuncios los monte la agencia. Los fallos de ejecución se notan antes en Google, donde cada clic cuesta más, y se esconden mejor en Instagram, donde el alcance barato disimula la falta de pacientes.
¿Puedo anunciar mi clínica estética sin saltarme la normativa?
Sí. Promociona lo publicitable: la primera consulta, el diagnóstico, el equipo y los tratamientos sin restricciones. Deja fuera los medicamentos con receta y los rellenos inyectables, no prometas resultados y revisa la normativa de publicidad sanitaria de tu comunidad autónoma antes de lanzar la campaña.
Si la agencia gestiona mis anuncios, ¿quién responde legalmente?
La responsabilidad se comparte, pero no desaparece para la clínica: el centro responde de lo que se publica en su nombre. Deja por escrito quién prepara cada creatividad, quién valida los textos y qué datos se tratan, y pon a un responsable sanitario delante de todo lo que sale.
¿Merece la pena activar las dos plataformas a la vez?
Con presupuesto ajustado, mejor de una en una. Si tus pacientes buscan activamente el tratamiento, empieza por Google; si el tratamiento se descubre en redes y se madura con contenido, empieza por Instagram. Cuando el seguimiento de conversaciones funcione, escala al segundo canal con lo aprendido.
¿Tienes uno de los dos funnels a medias?
Te decimos en 20 minutos, sin rodeos, cuál te falta y cómo montarlo.
